1. El Cantal: volcanes, lagos y grandes espacios
El Cantal es un destino ideal para quienes quieren alejarse de las playas abarrotadas del sur. Aquí, los paisajes están dominados por volcanes, valles y grandes espacios abiertos. Una ruta de senderismo por el Puy Mary, un paseo por el valle de la Jordanne o un día a orillas del lago de Saint-Étienne-Cantalès ya son suficientes para disfrutar plenamente de las vacaciones.
Los amantes de los pueblos con encanto también pueden hacer una parada en Salers, mientras que los más deportistas encontrarán numerosas rutas de senderismo en el macizo del Cantal.
Además, el Cantal cuenta con una amplia oferta de campings, con numerosos establecimientos en plena naturaleza, a orillas de un río o cerca de un lago. Entre ellos, el Camping du Domaine La Plage du Garoustel, en Saint-Gérons, goza de una ubicación especialmente agradable a orillas del lago de Saint-Étienne-Cantalès, ideal para combinar el baño, las actividades náuticas y el descubrimiento de los alrededores.
Otra opción es Huttopia Lac de la Siauve, en Lanobre, que apuesta más por un entorno natural y tranquilo a orillas del lago de Bort-les-Orgues. Un buen punto de partida para disfrutar de los paisajes del Cantal y lanzarse fácilmente a descubrir las rutas de senderismo.
2. El Jura: lagos para bañarse y bosques para perderse
El Jura es una excelente opción para quienes buscan agua y naturaleza sin tener que dirigirse necesariamente al Mediterráneo. El lago de Chalain, las cascadas del Hérisson y el lago de Vouglans son algunas de las visitas imprescindibles.
Para los días más tranquilos, dirígete a los pueblos de los viñedos del Jura o a las rutas de senderismo del Haut-Jura.
La oferta es especialmente amplia en el Jura, con campings alrededor de los lagos de Vouglans y Chalain, pero también en el Haut-Jura. En Clairvaux-les-Lacs, el Camping Le Fayolan resulta especialmente interesante por su proximidad a los lagos y a las actividades náuticas, al tiempo que permite salir fácilmente a descubrir la región. Más al sur del departamento, el Camping Chancia ofrece, por su parte, un entorno más tranquilo a orillas del lago de Coiselet, con un entorno ideal para el baño, la pesca y los paseos.
3. Los Vosgos: la montaña sin las aglomeraciones de los Alpes
Para ganar altura sin tener que ir necesariamente a los Alpes, los Vosgos son una apuesta segura. El lago de Gérardmer, el lago de Longemer y las numerosas rutas de senderismo de los Altos Vosgos permiten pasar fácilmente varios días entre excursiones y baños.
Los más motivados podrán subir al Hohneck, mientras que los demás podrán simplemente disfrutar de los bosques y las pequeñas carreteras de montaña.
Los Vosgos ofrecen numerosos campings en pleno corazón de los paisajes de montaña, especialmente en los alrededores de Gérardmer y La Bresse. En Corcieux, el Camping Domaine des Bans constituye un buen punto de partida para disfrutar de los lagos y las rutas de senderismo de los Altos Vosgos, al tiempo que se disfruta de un entorno verde.
En La Bresse, el Camping Le Haut des Bluches permite, por su parte, alojarse en pleno corazón de la montaña, cerca de numerosos puntos de partida para rutas de senderismo y de los principales parajes naturales de la región.
4. La Haute-Loire: volcanes, ríos y pueblos encaramados
La Haute-Loire es perfecta para quienes disfrutan de unas vacaciones activas sin el bullicio de los grandes centros turísticos. Podrás descubrir Le Puy-en-Velay, hacer senderismo por las mesetas volcánicas o descender por el Loira en canoa. Otra ventaja: los paisajes cambian rápidamente y hay numerosas posibilidades para bañarse o hacer senderismo.
En cuanto a los campings, el departamento cuenta con varios establecimientos a orillas del río o en plena naturaleza. En Chamalières-sur-Loire, el Camping CosyCamp goza de una ubicación privilegiada para disfrutar del Loira y de las actividades al aire libre. Un buen punto de partida para alternar jornadas deportivas con momentos de relax en el camping.
5. El Morvan: para desconectar de verdad
Si tu idea de unas vacaciones es bajar el ritmo, el Morvan merece sin duda una visita. Bosques, lagos, pequeñas carreteras y pueblos conforman un escenario perfecto para acampar.
El lago de Settons es, sin duda, una visita obligada para bañarse o practicar actividades náuticas. Los amantes del senderismo también podrán explorar los numerosos senderos del parque natural regional.
Aquí no hace falta planificar una actividad diferente cada día: se viene sobre todo para disfrutar de la tranquilidad. El Morvan cuenta, además, con numerosos campings, con establecimientos situados a orillas de los lagos o en plena naturaleza, perfectos para disfrutar plenamente de este ambiente apacible.
6. El Lot: cambiar la playa por el río
¿Por qué ir necesariamente a la costa cuando se pueden pasar los días con los pies en el agua de un río?
En el Lot, los valles del Dordoña y del Lot ofrecen numerosas posibilidades para bañarse, practicar piragüismo y hacer senderismo. También se puede visitar Rocamadour, Saint-Cirq-Lapopie o las cuevas de la región.
Para evitar las aglomeraciones, el truco consiste en elegir un camping ligeramente alejado de los lugares más conocidos. El Lot cuenta con numerosos alojamientos a orillas del río o en plena naturaleza. En Rocamadour, el Camping Les Cigales constituye, en particular, un buen punto de partida para descubrir la ciudad medieval y los paisajes del valle del Dordoña.
7. El Ariège: los Pirineos en su versión más natural
El Ariège es ideal para los campistas que buscan la montaña sin tener que acudir necesariamente a las grandes estaciones de esquí. En el programa: rutas de senderismo, cascadas, lagos de montaña y pueblos pirenaicos. También podrás visitar la cueva de Niaux, el castillo de Montségur o, simplemente, salir a pasear por los valles.
Es un destino en el que el coche pasa rápidamente a un segundo plano: una vez instalado en el camping, hay posibilidades de dar paseos por todas partes.
El departamento de Ariège cuenta con numerosos campings que permiten disfrutar plenamente de este entorno natural. En Tarascon-sur-Ariège, el Camping Le Pré Lombard goza de una ubicación ideal para descubrir los valles y los lugares de interés turístico de la zona.
En La Bastide-de-Sérou, el Camping l'Arize ofrece, por su parte, un entorno verde en el corazón del parque natural regional de los Pirineos de Ariège, ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo.
8. El Périgord Noir: patrimonio, naturaleza y baño
El Périgord Noir es una apuesta segura para unas vacaciones en camping. En los alrededores de Sarlat, Domme o Beynac-et-Cazenac, se puede disfrutar a la vez de los pueblos medievales, los castillos y el río Dordoña. Un descenso por el río en canoa, una visita a Castelnaud o un paseo por los jardines de Marqueyssac permiten variar fácilmente las actividades diarias.
El Périgord Noir cuenta con numerosos campings, bien repartidos alrededor de los principales lugares de interés turístico. En Sainte-Nathalène, el Camping La Palombière se encuentra a pocos kilómetros de Sarlat, lo que lo convierte en un buen punto de partida para descubrir los pueblos y castillos de la región mientras se disfruta de las instalaciones del camping.
Más al este, el Moulin de la Pique, en Pays de Belvès, ofrece un entorno más natural. Una ubicación interesante para disfrutar de la tranquilidad y, al mismo tiempo, salir fácilmente a descubrir el Périgord Noir.
9. La Drôme: optar por el campo en lugar de la costa
En la Drôme solo hay que elegir bien la zona. Los alrededores de la Drôme provenzal, del Diois o del Vercors permiten disfrutar de paisajes magníficos alejándose de las zonas más concurridas.
En el programa: bañarse en los ríos, visitar los mercados provenzales, hacer senderismo y descubrir pueblos encaramados.
La oferta de campings es especialmente amplia en el departamento, con establecimientos clásicos, pero también campings en granjas y zonas naturales. En Saillans, el Camping Les Chapelains disfruta de un entorno verde a orillas del río Drôme, ideal para combinar el baño, las actividades al aire libre y el descubrimiento del valle.
En Comps, el Camping La Source du Jabron ofrece un ambiente más natural, con el río Jabron en las inmediaciones y numerosas posibilidades de paseos por los paisajes de la Drôme provenzal.
10. Bretaña: acampada entre el mar y la naturaleza
Bretaña es un destino ideal para quienes desean combinar el camping, los grandes espacios y los paisajes marítimos. Entre la Costa de Granito Rosa, la península de Quiberon o el golfo de Morbihan, no faltan posibilidades para dar paseos y descubrir nuevos lugares.
En el programa: rutas de senderismo por los senderos costeros, pequeñas calas, pueblos con encanto y mercados locales. E incluso en pleno verano, a menudo basta con alejarse de los centros turísticos más conocidos para encontrar un ambiente mucho más tranquilo.
Bretaña cuenta con numerosos campings, a menudo situados cerca de la costa. En Ploumanac’h, el Camping Le Ranolien permite, entre otras cosas, disfrutar de la Costa de Granito Rosa y de sus senderos costeros. En Morbihan, el Camping de la Tour constituye otra opción interesante para descubrir el golfo de Morbihan y sus alrededores.
¿Cómo disfrutar de verdad de un camping tranquilo?
Elegir un destino menos concurrido es un buen primer paso, pero la ubicación del camping puede marcar la diferencia. Un establecimiento situado a unos kilómetros de un lugar turístico muy popular suele ser mucho más tranquilo que un camping ubicado justo al lado de la atracción principal.
Otra solución: jugar con las fechas. Si tus vacaciones lo permiten, viajar a finales de agosto o en septiembre suele permitir disfrutar de temperaturas aún agradables, al tiempo que se evita parte de la multitud y el ajetreo del pleno verano.
Por último, no te fíes únicamente del número de estrellas o del tamaño del parque acuático. Para algunos, las mejores vacaciones son simplemente aquellas en las que se puede desayunar tranquilamente, con un río, un lago o las montañas como único paisaje.