Una fortaleza construida para defender Bretaña
El Castillo de Fougères tiene sus orígenes alrededor del año 1000, construido como un punto estratégico para vigilar las fronteras del Ducado de Bretaña frente a los poderes normandos y angevinos. Su ubicación, sobre un promontorio rocoso rodeado de marismas y del río Nançon, lo convirtió desde el principio en un bastión casi inexpugnable, diseñado para proteger la región de invasiones y guerras.
Arquitectura única al aire libre
Lo que impresiona inmediatamente en Fougères son sus numerosas torres masivas y sus majestuosas murallas. La fortaleza contaba antiguamente con tres recintos sucesivos:
- Un primer muro defensivo cercano a la ciudad,
- Un patio bajo destinado a la vida cotidiana y refugio para la población,
- Un patio alto alrededor del torreón, el verdadero corazón estratégico.
A pesar de los siglos y las guerras, las torres y cortinas de murallas aún se elevan con majestuosidad hoy en día. Los muros de granito local narran la larga saga de las técnicas militares medievales, un verdadero legado para los amantes de la historia, la arquitectura o las armas antiguas.
Siglos de vida y transformaciones
- Con el tiempo, el castillo ha cambiado de función:
- De residencia señorial y fortaleza estratégica,
- A prisión en el siglo XVIII,
Y finalmente a un sitio turístico abierto al público a finales del siglo XIX, tras su adquisición por el municipio de Fougères.
Campañas de restauración y excavaciones arqueológicas han permitido revelar los restos de la residencia señorial y ofrecer hoy una visita escenográfica fascinante que sigue la evolución de la fortaleza y la vida a través de los siglos.
Visitar el castillo hoy
El Castillo de Fougères está abierto según la temporada, con visitas libres o guiadas:
- Temporada alta (junio a septiembre): abierto todos los días de 10:00 a 19:00 (taquilla hasta las 18:30)
- Mayo: de martes a domingo, de 10:00 a 19:00
- Temporada baja (octubre a abril): de martes a domingo, mañana y tarde (10:00–12:30 / 14:00–17:30)
- Cierre anual: principios de enero (aproximadamente del 5 de enero al 2 de febrero)
- Cierres excepcionales: 25 de diciembre y 1 de enero
Una visita libre puede durar hasta 1,5 horas, con acceso a torres, murallas y salas temáticas, o 45 minutos en visita guiada según la temporada.
Un lugar vivo más allá del monumento
Alrededor del castillo, la ciudad de Fougères invita a pasear por su centro histórico, con calles medievales, casas de entramado de madera y un rico calendario de eventos estacionales. También se celebran a veces festivales medievales, recreaciones históricas, espectáculos y actividades que hacen revivir la fortaleza como en tiempos de los caballeros.
¿Por qué visitar el Castillo de Fougères?
Este monumento no es solo una arquitectura imponente: es un lugar donde se siente la historia en cada piedra, donde la Edad Media cobra vida ante los ojos del visitante. Ya sea que seas un apasionado de la historia, un amante del patrimonio medieval o simplemente busques una salida inspiradora en Bretaña, Fougères es una visita obligada.