Alojarse en un camping en Saint-Malo y sus alrededores
Alojarse en un camping en Saint-Malo permite disfrutar plenamente de la ciudad corsaria, de sus murallas, de sus playas y de la bahía. Hay dos campings en Saint-Malo, entre ellos el camping Domaine de la Ville Huchet****, especialmente apreciado por su ubicación a orillas del Rance, su parque acuático y su situación ideal para llegar rápidamente al centro histórico y a las playas de Saint-Malo.
A solo unos kilómetros, varios campings cercanos a Saint-Malo completan la oferta. En Saint-Jouan-des-Guérets, el camping Le P'tit Bois***** es una excelente alternativa para unas vacaciones en familia, con numerosas instalaciones y un rápido acceso a Saint-Malo.
En la Costa Esmeralda, el camping Emeraude***** en Saint-Briac-sur-Mer seduce por su proximidad al mar y a las emblemáticas playas de la zona. Por último, en Saint-Lunaire, los campings Longchamp**** y La Touesse**** permiten alojarse a dos pasos de la costa, sin alejarse demasiado de Saint-Malo y de las grandes estaciones balnearias vecinas, como Dinard.
¿Qué descubrir y qué hacer en Saint-Malo durante sus vacaciones en camping?
Explorar la ciudad corsaria y sus murallas
Es imposible alojarse en Saint-Malo sin recorrer la ciudad intramuros, completamente rodeada de murallas. El paseo por las murallas ofrece unas vistas espectaculares del mar, las playas y los islotes de la costa.
En su interior, se descubre un laberinto de callejuelas empedradas, casas de corsarios, la catedral de Saint-Vincent y numerosas tiendas y terrazas animadas.
Disfrutar de las playas de Saint-Malo
Saint-Malo es famosa por sus grandes playas de arena fina, accesibles directamente desde el centro de la ciudad. La playa del Sillon, de casi 3 kilómetros de longitud, es ideal para bañarse, pasear y contemplar la puesta de sol. Las playas de Bon-Secours, de l'Éventail o de l'Anse des Bas-Sablons ofrecen ambientes diferentes, entre zonas de baño vigiladas, piscinas de agua marina y rincones más protegidos.
Descubrir los islotes y el patrimonio marítimo
Con la marea baja, es posible llegar a pie al Grand Bé, lugar de enterramiento de Chateaubriand, o al Petit Bé, fortificado por Vauban. Estos insólitos paseos permiten comprender mejor el estrecho vínculo que existe entre Saint-Malo y el mar.
Actividades náuticas y salidas al mar
En Saint-Malo, los amantes de las actividades náuticas pueden iniciarse en el windsurf, el kitesurf, el paddle surf, el kayak de mar o el carro a vela, o incluso realizar salidas en barco por la bahía. También se pueden realizar excursiones para descubrir las islas Chausey o la bahía del Mont-Saint-Michel, famosa por tener unas de las mareas más importantes de Europa.
Acuario y salidas culturales
Para las familias y los apasionados de la vida marina, el Acuario de Saint-Malo es una visita obligada. Con más de 6000 especies y zonas temáticas dedicadas a los océanos del mundo, ofrece una experiencia lúdica y pedagógica.
Los amantes de la historia también disfrutarán de los fuertes visibles desde la costa y de los museos dedicados a la navegación y a las grandes expediciones marítimas.
Paseos por la naturaleza y senderos costeros
Los amantes del senderismo pueden recorrer el sendero de los aduaneros (GR34), que bordea la costa y ofrece magníficas vistas panorámicas de la Costa Esmeralda. Estas rutas permiten conectar Saint-Malo con Dinard o bordear la costa hacia Cancale, entre acantilados, calas y playas salvajes.
Gastronomía y especialidades locales
Una estancia en Saint-Malo es también una oportunidad para descubrir la gastronomía bretona: ostras de Cancale y marisco, galettes y crêpes, mantequilla salada y caramelo. Los mercados, restaurantes y creperías de la ciudad permiten degustar los productos locales, mientras que el puerto recuerda la importancia de la pesca y la tradición marítima.