Criterios que hay que tener en cuenta desde el momento de la reserva
Antes de reservar, infórmate sobre las características de las parcelas que ofrece el camping. Si deseas disponer de electricidad, comprueba que la parcela elegida cuente con una toma de corriente y, si es necesario, lleva contigo un alargador adecuado. Algunos campings también permiten elegir una zona o especificar tus preferencias: cerca de los aseos, de la piscina o de otras instalaciones, o, por el contrario, en una zona más tranquila. No dudes en solicitarlo en el momento de la reserva, aunque la elección definitiva de la parcela no siempre esté garantizada.
Por último, cada vez son más los campings que ofrecen parcelas con aseos individuales privados, que suelen incluir una ducha, un aseo y un espacio para fregar los platos. Si busca más comodidad e intimidad, elegir este tipo de parcela puede ser una buena opción para su estancia.
Cómo elegir bien tu parcela en el camping
Si el camping te permite elegir tu parcela al llegar, tómate unos minutos para observar el terreno antes de instalarte. Da prioridad a un suelo con césped, llano o ligeramente inclinado, y evita los huecos, donde el agua puede acumularse más fácilmente en caso de lluvia. Si vas con tienda de campaña, comprueba también que el suelo permita clavar fácilmente las piquetas e instalar los tensores.
Evita también instalarte demasiado cerca de un estanque o un río: la humedad y los mosquitos pueden ser más abundantes en esos lugares y, cerca de un curso de agua, dependiendo de la estación, existe riesgo de crecidas.
Fíjate también en la orientación de la parcela: según tus preferencias y la época de tu estancia, podrás buscar más sol o, por el contrario, disfrutar de la sombra de los árboles. Si es posible, orienta la entrada de tu tienda de manera que evites el sol directo al despertarte o, por el contrario, que lo disfrutes si te gusta que te despierten los primeros rayos. La presencia de árboles puede ser agradable por la sombra que proporcionan, pero es mejor evitar instalarse bajo ramas frágiles.
Por último, fíjate en la visibilidad con las parcelas vecinas y en la iluminación que rodea tu parcela. Una farola o un elemento iluminado cercano puede resultar práctico para desplazarse por la noche, pero también puede perturbar el sueño.
¿Qué parcela elegir según tus necesidades?
Con niños
Si tienes niños pequeños, puede resultar práctico una parcela situada cerca de los aseos, al igual que una que permita acceder fácilmente a las zonas de juegos, la piscina y el miniclub. Sin embargo, evita instalarte justo al lado de un parque infantil o de un lugar muy concurrido si quieres disfrutar de un poco de tranquilidad. Para los niños más independientes, también puede ser interesante una parcela que permita vigilar fácilmente sus movimientos.
Según tu forma de acampar
Los criterios no son los mismos dependiendo de si duermes en tienda de campaña, en caravana o en autocaravana. Si vas en tienda de campaña, asegúrate de que haya espacio suficiente para montarla con sus tensores y elige un suelo adecuado. Si vas en caravana o autocaravana, comprueba sobre todo que el acceso a la parcela sea lo suficientemente fácil y que ofrezca el espacio necesario para maniobrar y aparcar tu vehículo.
¿Acampas en tienda de campaña? Para saber más, descubre los aspectos específicos que debes tener en cuenta a la hora de elegir y reservar tu parcela.
Para disfrutar de la tranquilidad
Si buscas tranquilidad, aléjate lo máximo posible de las zonas de paso y de las instalaciones que puedan estar animadas, como la recepción, el restaurante, el bar, la piscina o las zonas de animación. Piensa también en fijarte dónde se encuentran las principales vías de circulación del camping.
La proximidad a los aseos
Si no dispones de aseos privados en tu parcela, la proximidad a los aseos puede ser una auténtica ventaja, sobre todo si tienes niños pequeños o si prefieres evitar tener que atravesar todo el camping para ir a las duchas o fregar los platos. Una parcela situada a pocos minutos a pie puede facilitarte así el día a día, sobre todo cuando hay que hacer muchos idas y venidas. Sin embargo, procura no instalarte demasiado cerca de la entrada de los aseos, donde el tránsito puede ser más frecuente, sobre todo por la mañana y a primera hora de la tarde.